agosto feo
siempre cuento con un agosto feo. pero este pudo haber sido peor. tengo mono de escribir. pero la ciática me quita las ganas. es un agosto casero, de piso. me siento como expulsada del verano. como cuando dolores, la profe de gallego me echaba de clase. ffffora, me decía. pues un poco así.sin casi baños. primero el invierno de julio y después el puto nervio. al final, rosmo pero me acabo acostumbrando a la lluvia y a las aceras vacías de mi calle. al súper que da un poco de calma a las ocho y media de la tarde. casi vacio. con los que nos quedamos. el centro de la ciudad seguro que está lleno. pero los barrios están vacíos. y da gusto. hay más silencio y apetece abrir más las ventanas. me reconcentro un poco en el dolor para asimilarlo y eso sí, tengo que fumar. para distraerme un poco. también está el señor del pantalón de tergal que aunque él no se da cuenta está un poco eléctrico. o seré yo que como estoy drogada perdida con tanto diclofenaco, zaldíar, lyrica, myolastan, pues lo veo todo un poco rápido de más. porque yo sí estoy yendo lenta.
está agosto feo+tergal+la casa de abuela+mi salón. a mi salón no le pasa nada pero será porque me ve un poco ploff que como me arropa. otra vez me gusta pasear por mi casa y ver que me gusta. que es bonita aunque necesite una capa de pintura. nada que ver con la casa de abuela. que necesita al menos siete capas. pero que ya huele otra vez a casa. la furia limpiadora de mama ha cesado un poco y ya vuelven todos los olores. la saboreo tanto. me gusta ir de habitación en habitación y quedarme un rato. imagino que hará lo mismo abuela. en espíritu. si fuese como en las pelis, la imagino con su bastón abriendo y curioseando. este domingo de madrugada coincidimos todos en el pasillo. papa. mama y yo. como papa también se levanta drogado pues ya no se acuerda. pero imagino que allí estaría ella también. pues si. la casa de los espíritus.que es bien bonito. que nos mezclemos todos. es lo que queda. si no nos quedaríamos tan solos.
voy a tener una ahijada. su madre me escribió un correo bien bonito riéndose de mi porque hago ramos de flores silvestres. la voy a hacer una aldeana a la niña. y desde luego va a hacer los ramos de flores más bonitos de toda la aldea.
también tengo una colcha nueva. que podré reciclar con los años y utilizar de mantel, cubresofá o lo que sea. de momento la he puesto en la cama. en este agosto importan mucho las casas. yo la recorro siempre descalza, es como acariciarle el lomo a un gato. muy despacio, mientras me paseo por el pasillo. o mientras tomo mis cereales con leche helada pienso en el señor del pantalón de tergal. y a veces, cuando estoy así pensando me llega un mensaje suyo que dice, qué haces?