abuela en pantalones
abuela llevaba más de un mes esperando a que la llevase a misa. quería ponerle una vela a santa lucía, pagarle una misa y darle una limosna a las ánimas. un día llovía, otro me iba a madrid, otro había nieve. y siempre me decía un poco resignada....a ver si el próximo domingo. y hoy por fin llegó. incluso fue a la peluquería, a peinarse y a teñirse. ayer se acostó un poco más temprano porque hoy tenía que madrugar. a las 10 bajé a la cocina y ella ya estaba lista. y en pantalones. fue la gran imagen del día. abuela en pantalones. negros. y con una chaqueta verde verde verde de lana como brillante. se puso su abrigo y una bufanda, desayunamos juntas. ella sus galletas príncipe de chocolate y yo dos tostadas y un tazón de los de colacao pero con café.
mientras yo acababa de arreglarme ella apuró y se sentó en el coche a esperarme. como una niña pqueña, como para asegurarse de que no me iba a volver atrás. no se molestó en separar todos mis cedés. se sentó directamente encima. me dio 10 euros y me explicó lo que le tenía que decir al cura: una misa para santa lucía a intención de una devota. y por qué no dices tu nombre abuela? vale. y le pedí al cura. eso y una vela. en total, siete euros. y 20 céntimos que abuela me dio para las ánimas y 5 céntimos que echó en el cepillo. el cura me vio un poco nerviosa y me dijo, tú tranquila. apuntó el nombre de abuela en una agenda y cuando llegó el momento citó a mi abuela y a sus difuntos. los difuntos de mi abuela.
abuela cantó en la misa, con esa voz tan fina que pone a veces. como cuando contesta al teléfono. me dio la paz, un beso, y el cura vino hasta nuestro banco a darle la comunión. después la gente se le acercaba a preguntarle qué tal estaba. la gente trata a los mayores como a los niños pequeños. los hace superprotagonistas. después fuimos al cementerio, no me dejó quitarle las margaritas a antonia porque dice que aún estaban bien.
y me encontré a juan. el padre de mi amiga maría. que le caían lágrimas, unas de pena, y otras de frío. juan es primo algo de antonia y cada día se parece más a ella, y a mi me encanta mirarlo y abrazarlo porque ,aunque no, es como abrazarla un poco a ella. como me gustaría abrazarla. hace poco soñé con ella que cortaba la hierba una hierba verde. y yo sonreía mucho, no me gusta que el radiador de la habitación de antonia esté apagado, nadie duerme allí. pero no quiero que esa habitación esté fría.
pero abuela con sus pantalones, con su pelo de peluquería. contenta por haber cumplido con su abligación. y así fue pasando el domingo. con un frío ruso, rusísimo. con olor a humo, con sopa hecha en la cocina de leña. con filloas saladas y con filloas dulces. con historias de víboras y de antídotos. normal que ahora me caiga de sueño.
may dijo
que bonito soñar con nuestros muertos...para mi, es el mejor homenaje!
18 Febrero 2010 | 03:38 PM