el señor del pantalón de tergal. uno
ayer comí con el señor del pantalón de tergal. me lo paso muy bien y no quiero que se me olvide. lo apunto porque sé que se me va olvidar. y de los días bonitos y divertidos una no debe olvidarse. gracias a teresa no salí en enagua. y me cambié y me puse rotenmeyer y no descocada ni evidente, que es como iba. y ya se sabe, que la verdad no es lo evidente, sino su mitad. y para mi esa frase siempre ha sido una especie de guía. pero ayer la olvidaba si no llega a ser por teresa que me dice que me cambie. y me cambio. es que yo tenía la capacidad de raciocinio mermada. para quedar con el señor del pantalón de tergal y para mi estatus de rotenmeir llamo un taxi a la puerta de casa. va a llover y llevo tacones y estoy nerviosa así que estas tres cosas son incompatibles. calmó los nervios hablando muchísimo con el taxista y soltándole unas reflexiones que no son para alguien que no conoces de nada. pero los nervios. he tenido que comprar tabaco porque hay cosas a las que no me acostumbro. y para que mis manos esté quietas tengo que fumar. cuando estoy con el señor del pantalón de tergal se me quita el hambre pero me lo como todo y más. y me bebo hasta el agua de los floreros. no es cierta esta frase (bueno un poco) pero es tan graciosa. y me bebo el licor café que me quema. y él se ríe de mi por lo seria que digo que eso está muy fuerte. me gusta el señor del pantalón de tergal porque yo me río de él. y él se ríe de mí. pero mientras lo hacemos lo que pasa es que cada uno nos estamos riendo de nosotros mismos. él dice que lo psicoanalizo. pero no. él habla solito sólo con que preguntes un poco. como yo. sólo que a mi no hace falta preguntarme nada. empieza a llover y tenemos que abrir mi microparaguas. claro, es una situación rara porque tampoco es tan fácil compartir paraguas. lo lleva él, pero no me acostumbro así que lo llevo yo. pero él es más alto. y vamos dando un paseo y riéndonos mucho, y entramos en un sitio que no es chulo y está lleno de humo. y hablamos y yo me confundo a una clienta con la camarera y le pido dos gintonics. y ella toda riquiña va y me los pide. y nos reímos mucho otra vez. y llegan la siete y se tiene que acabar la tarde. y yo con los finales y me tendencia a dramatizar lo paso fatal. pero hago como que no. y otra vez andamos. y nos paramos porque yo voy para un lado y él para otro.y no puedo evitarlo. le digo que lo espero. sé que no va a venir. aunque lo espero un poquito. y en fondo me da igual. porque lo que me importa es la tarde chula y el paraguas y las cocochas al pil pil. y el lo la. y el cállate que te van a oir. el ponte las gafas. bueno que es evidente que este hombre, señor con pantalón de tergal me gusta mucho. no viene, claro y me dice que no puede venir. y yo le respondo que es lo más sensato. y él me responde, pero no lo mejor. y me quedo toda contenta. y eso que ya está apuntado.


xikita dijo
t mereces q vuelva, y que sea él el q espere.abrazos.
17 Abril 2009 | 01:25 PM