primas
ayer mis primas y yo volvimos a estar como hace muchos años. sentadas, al sol, hablando de tonterías y de cosas serias. gesticulando mucho, exagerando todo, riéndonos de papá. estábamos casi todos como casi siempre, hace tanto. la última vez que estuve así sentada en la hierba con ellas, estaba antonia. antonia no estaba ayer. pero estaba carolina, que es nueva y tiene los ojos muy azules y todos la olvidamos un poco en la silla como se olvida siempre a los bebés si son buenos. yo pensé que papá estaba embelesado mirando a carolina. pensé, pobre, necesita un nieto. pero no, papá observaba la sillita de carolina como quien mira una gran obra de ingienería. lo único que le interesaba del bebé era la infraestructura en la que dormía. abuela no se metía mucho en la conversación. nos miraba como con un poco de distancia. como si no fuésemos realmente sus nietas. abuela fue una abuela normal. que nos hacía bollitos de pan no porque fuésemos sus nietas sino porque le sobraba la masa. pero ahora, después de tantos años, me he reconciliado con ella. porque sé que se acaba y me doy cuenta de cuántas cosas en mi vida son abuela. y todas esas cosas me gustan bastante. la tarde de ayer con mis primas, (también mi primo) y sus hijos fue una tarde emocionante,. de pequeñas estábamos horas y horas hablando. ellas me hablaban de sus amigos del cole y yo de las mías, porque era sólo femenino y de monjas. el de ellas era público y mixto. yo las veía tan modernas. mis primas y yo éramos como una pandilla. después estaban su hermano y mis hermanos que eran los pequeños. nos queríamos tanto. y los veranos olían tan bien cuando estábamos juntos. nos enfadábamos y hacíamos grupos. y nos insultábamos y pasábamos horas sin mezclarnos. hasta que antonia nos llamaba para la cena. y ya en la mesa se nos olvidaba. pasábamos página. mis primas me enseñaron a andar en bici. en una bici blanca un poco destartalada. sólo teníamos esa bici y haciamos turnos. mientras esperábamos hablabámos y hablabámos. ahora casi no nos vemos. pero ayer me encantó estar otra vez con mis primas. en una escena como un poco italiana, con hierba y colada y niños armando barullo y jugando con cocinitas y barriguitas dentr de un horréo, al que la hija de mi prima, le llama "la casita". a veces todo es un poco como jugar a las casitas.


xikita dijo
fantastica tarde, sienta bien volver
14 Abril 2009 | 01:13 PM