así
hoy llevo puestos los calcetines de nubes. se lo cuento a mi hermana por teléfono y me dice, pues que te acompañen. ya lo hacen. acompañan a mis pies que empiezan a estar frios. también me acompaña un dolor de cabeza terco terco que no me ha soltado en todo el día. ni el espidifen, que es como mi hada madrina de las jaquecas, ha conseguido nada. pienso bastante en abuela. en el olor de su casa. que la verdad la considero también mi casa. porque la sensación casa no tiene nada que ver con la propiedad. abuela que ve la misa de la 2, los domingos por la mañana ,reza en alto e incluso me da la paz, mientras yo dibujo mis muñecas que la ponen tan nerviosa. creo que a abuela verme dibujar la desquicia. con casi cuarenta y dibujando muñecas. me lo dice con un tono de reproche absurdo. pero en ella no me sorprende. igual que cuando coge el vanity fair y empieza a leer en alto ese reportaje sobre manolo blanhik. y traduce simultaneamente el titular al gallego: as mulleres de manolo. leido por abuela pierde todo el glamur pero cobra todo el sentido. y sigue pasando las hojas atenta. los tacones es lo que más le llama la atención. le da la risa floja, de tan altos que son. la verdad es que a abuela habría que estar escribiéndola todo el día. pero no tengo paciencia para eso. hoy me he levantado tarde y no he acabado ninguna de las cosas que he empezado. pero de una vez tengo que asumir mi ritmo que nunca ha sido rápido.
ahora tengo por fin una cámara digital. y no paro de hacerle fotos a las cosas que llevo años viendo pero que casi nunca había fotografiado. como la ventana de antonia. el domingo a primera hora. azul azu azu azul preciosa. creo que es la única habitación en la que nunca he dormido. y almaceno las fotos en mi ordenador y las veo como si nunca las hubiese visto. es como ver las cosas de alguien que no soy yo. y ya sé por qué. mientras las vivo estoy dentro del plano. pero cuando las veo en fotos estoy fuera. y son de otra manera. igual que con las autofotos. no soy yo. qué cosa rara las fotos. hasta abuela es otra abuela cuando la veo en la pantallita. pero es genial. las cosas más cercanas se nos alejan con las fotos. son otras. y en cambio las más lejanas se hacen nuestras. y no sé porqué se me ha dado por hablar de estas cosas. estoy pesada y bastante insípida.
el domingo madrugo mucho para irme a valladolid. pero antes multitudinario, creo, cumpleaños de maría en meirás. total, que de viernes a lunes es cuando más ajetreada voy a estar. no me importa el ajetreo. ahora me tomaré mis cereales. llamaré a mi madre y me iré a leer a la cama. no puedo estar sin leer. soy lectoréxica. y escritoréxica un poco también. sufro tanorexia nerviosa como dijo una mañana de agosto teresa en su cocina. y nos reímos mucho las dos con esa ocurrencia. estoy muy contenta de haber encontrado este verano las aletas.
may dijo
lectoréxica: una palabra adorable.
yo lo fui.
ahora soy novioréxica. creo
18 Septiembre 2008 | 10:01 AM