ducha (y flores) en meirás
ayer me fui a a pasar la tarde a meirás. con may y j. la primera en saludarme es rudy. que está mimosa, mayor y no se aguanta. zuco, se queda detrás. querría venir también. es lo que le sale como perro. pero respeta a rudy, intuye que no está en su mejor época y le deja ese protagonismo injustificado que ella busca. creo que zuco es el único macho que intuye esas cosas. repienso lo de mi abuela: a los animales sólo les falta hablar. claro que si hablasen ya no sería lo mismo. mejor así.
may y j. están todavía bajo la sombrilla, recién comidos. may vestida como si estuviese en un restaurante urbanita. ella siempre es así. más tarde hablamos sobre eso. sobre la gracia que me hacen ellos dos. viviendo en la aldea, como dice may, pero con estilo town town. cada vez me gusta más el spanglish. y porque no sé francés. sino me encantaría el espagfrancais. me rio cuando may protesta ante mi observación. "somos 2 tíos de ciudad que trabajan en la ciudad y que viven en el campo , qué quires que hagamos? que en lugar de escuchar música y estar tumbados al sol, estemos sachando?". pues también tiene razón. así que me río y se la doy. j. no se inmuta, pero dice que él sí trabaja en el campo. no hay más que ver la hierba recién afeitada .
me paso casi toda la tarde en la tumbona. sólo me levanto para ir a la cocina y coger empanada. y para darme tres duchas. hablamos de cosas con cierta importancia pero con tono de que no la tienen. pasan aviones y los saludamos. adiós, adiós. me lo paso en grande saludando. cerramos los ojos y j. hace comentario de texto de las noticias. sección tribunales. es buenísimo haciendo los comentarios. "a mi que un quinqui le llame corruptora de menores a una pava... como que no me encaja". may hoy no está muy solera. da muchas vueltas en la tumbona. cuando definitivamente ya no nos interesa mucho el sol nos vamos de paseo. may se suelta el pelo, que son como culebras negras negras. preciosas. nos llevamos las tijeras. no a los perros. corto una rosa salvaje. por avariciosa me pincho un dedo y me sangra. justicia poética. margaritas amarillas, micro lilas, anís. me gusta mucho ir con may por ese camino. las dos en tirantes. casi descalzas. me gusta tanto ir con ella que no se lo digo. me ayuda a elegir flores. me queda un ramo como dios manda. si dios dijese cómo tienen que ser los ramos, claro. volvemos a las tumbonas. el trozo de cielo que veo desde la mía es precioso. un poquito de tejas. una antena. una nube sola y super protagonista. y azul azul. más conversación, así despacio. risas, pero tranquilas. y se va acabando la tarde. regreso a la ciudad. lo que digo siempre. menos mal que desde mis ventanas veo un parque. y menos mal que me he traido flores de meirás.

may dijo
...y que lástima que no te quedaras un poquito más (el fútbol te asustó) porque preparamos una muy urbana ensalada de pollo y brotes de lechuga (baby le dicen) que estuvo para chuparse los dedos...
26 Junio 2008 | 01:21 PM