consuelo y abuela
hoy hemos vuelto a visitar a consuelo. pero esta vez no fue sorpresa. abuela la llamó antes. llegamos y saqué dos sillas de la cocina. las senté una frente a otra. consuelo al sol, abuela a la sombra. yo me quedé media hora y volví a casa. después vengo a recogerte, le dije a abuela.
me sentí como una madre que lleva a un niño a un cumpleaños. te doy dos horas para pasártelo bien. hoy no me apetecía estar en toda la conversación. escuché el accidente de josé, el marido de consuelo. y las recomendaciones de consuelo para que me case. para que encuentre un novio. para no llegar a estar tan sola como ella. preferí irme. me fui pero sin que se notase demasiado que prefería irme.
volví a recoger a abuela. ya? se quejaron las dos. se nos pasó el tiempo volando, no paramos de hablar. consuelo no quiso que le metiese la silla dentro. quería quedarse un rato más al sol. en su jardín destartalado. con la hierba altísima y un poco salvaje. papá me dijo que a lo mejor un día va y se la corta. porque consuelo no tiene a nadie que le corte la hierba, ni otras cosas. sólo tiene a manolita que 3 días a la semana le hace la comida. el resto se tiene que apañar ella, con sus 90 años largos, 91 el 19 de agosto, me dijo hoy.
arranqué el coche con abuela ya dentro. consuelo en su silla. con su chaqueta azul, a juego con el mandilón, con las ventanas y con las puertas. le decíamos adios con la mano por la ventanilla. era como dejar a una niña pequeña sin su amiga. sentada sola en su jardín. en una silla de madera y escai verde. esperando nada. pero esperendo. ahora yo me quedo aquí pero muerta, dijo consuelo. no le llevé la contraria porque entendí perfectamente lo que quería decir. y tiene razón. fue una imagen muy bestia. pero supongo que igual de bestia que cuando una hora después yo repetí el mismo gesto con abuela. era abuela la que se quedaba sola. pero en un banco y no en una silla. se reía. se reía mucho porque marqués, el perro saltaba de portalón en portalón despidiéndome. abuela, la verdad, no hace difíciles las despedidas. aunque se queda triste, por una cosa o por otra siempre se ríe.
a consuelo le dije que la próxima vez en lugar de visitarla nosotras, la recojo y me la llevo a casa y allí merienda o come o lo que sea con abuela. vale, dijo. y tengo que hacerlo. son unas valientes estas mujeres. solas, con sus años jodiéndolas por todos lados y aguantando el tipo.
después de decirle adiós a abuela paré en el cementerio. a decirle adiós a antonia. menos mal que delante tengo árboles porque sino creo que lloraría mucho. todavía la ropa me huele a aldea. que es olor a flores lilas, a estiércol, a humo seco, a hierba larga, y hierba corta. y quiero creer la teoría de teresa. esa de que las personas que ya no están, su ausencia es como el ruido. se aleja, se aleja pero no deja de existir. que es presencia, pero no la vemos. o no la oimos, da igual. pero están. bueno. ha sido un gran fin de semana lleno de silencio. y sí, parecía que a lo lejos se oía un ruido. qué rara es la vida normal. qué locos estamos y qué cuerdos nos contamos.


jecevi dijo
lo importante es tener a todos en la memoria y en el corazon cada minuto que pasa y en cada instante que respiramos .
TODO LO QUE DESES SOBRE NOTICIAS,CINE,CORTOS,JUEGOS,NANOMETRAJES,NOTICIAS,PARODIAS SERIES Y TOMAS FALSAS
http://www.lacoctelera.com/jecevi
23 Junio 2008 | 12:18 AM