soy cursi, pero una puta cursi
esto va de cursilerías.
hay miradas, milimétricas miradas de esas que por poco no las ves, que se te quedan para siempre dentro. como son tan pequeñas a veces te da la sensación de que no existieron pero de repente, zas, tirón en la memoria y ahí las tienes. tengo varias de esas miradas dentro. algunas son terribles, otras son preciosísimas, otras me estrangulan. también hay gestos, gestos que casi no han durado. que por poco se mueren antes de ser. pero que llegan. llegan y se rompen. como las olas que dejan de ser cuando llegan a la orilla (esto es una cursilería clásica y oficial). también tengo alguno de esos gestos dentro. y luego están las caricias. que no son tantas. porque si me pongo a recapitular, quitando a mi madre, quitando lo obvio de sexo y cama, pues no me han dado tantas caricias en la vida. quién se para a acariciarnos la cara? por ejemplo, yo lo hacía mucho con mi padre. lo hice poco con antonia. por esa fobia falsa que hacía como que le tenía a las caricias. pero a mi no me han acariciado mucho. o esos besos pequeñítisimos, que casi ni rozan. y que en cambio te perforan como esas excavadoras que siempren rompen las tuberías del gas. es un poco eso. hay personas que te rompen por dentro algo. que van directamente a los cimientos. que hace que se tambalee la estructura. que hacen que corras el riesgo de derrumbarte. ante eso no se puede hacer nada. a no ser que uno se haya pasado toda la puta vida en el departamento de demoliciones. atentemos contra los cimientos, por favor.


Almadeguerrero dijo
Bueno, un poco más y eres una mumala... jejeje...
Besos que reconstruyen cimientos.
10 Abril 2008 | 12:42 PM