leche frita
"don piedad vende un tabaco que da resultados malos". ayer comí con chus. de postre, leche frita y milhojas. a mi que no me gusta el dulce (yo creo que por eso del índice hipoglúcemico que me enseñó elena) me encantó acabar la comida así. con leche frita. que me recuerda al taco de niños pequeños: porras fritas. que supongo que es como un joder muy muy muy intenso de los que soltamos ahora, de mayores. lorenzo, por ejemplo, dice "es la caña". de mayor dirá "es la ostia". como decimos su madre y yo. aunque es verdad que su madre que es muy buenísima madre no dice eso delante de él.
lo del índice hipoglúcemico es una gran verdad. cuánto más azúcar le metas al cuerpo más la va a necesitar, y cada vez en períodos más cortos. puede que algo de esto me lo esté inventando. por eso mi obsesión por mantener el azúcar a raya. si de repente me despierto a las tres menos diez de la madrugada con opencor ya cerrado? en esta ciudad no hay chinos 24 horas. así que mejor vivir sin azúcar. la blanca ya la eliminé definitivamente de mi vida. ni siquiera para las visitas. marrón o nada. brown sugar. cada uno que sea yonki de lo que le dé la gana. si al final todos moriremos de un mal chute. pero ayer me encantó cerrar la comida con mi trocito de leche frita. chus que se preocupa por mi como una madre, bueno como una madre tercera o así, quiere que restaure una casa rectoral para la hija de la bailarina rusa. la carta hecha por chuva ya la tengo. mjm cree que podemos compartir casa y negocio. la hija de la bailarina rusa/ clara saskia. clara saskia es su catering del que ya puedo decir su nombre. ese nombre que parimos durante cenas y cenas de lunes post resaca de domingo. mientras me voy quedando dormida con el teléfono en la almohada, mjm me habla de otro postre de frutas en forma de joyas. lo está ensayando para su próximo servicio. hoy se ha levantado a las ocho de la mañana para hacer filloas. en esa cocina tan bonita, roja y cuadrada que tiene. esa cocina tan minipimer. con tés de esa tienda tan sofisticada de parís que tiene un nombre tan bonito del que no me acuerdo. porras fritas.
dice también que quiere poner de moda la falperra. que sea el notting hill de aquí. se ríe muchísimo repitiendo en voz alta falperra street. a mi lo de falperra street no me gusta nada. entonces le hablo de los mallos y de sus mercerías con suelo hidraúlico. se queda callada y se le nota que está pensando a doscientos por hora. de sus confecciones rogelita. que es como para título de una novela muy larga. la invito a ir de excursión por esas mercerías un sábado cuando estén a punto de cerrar. para poder ver mejor los suelos. y no sé cómo acabamos hablando de la acróbata de chagall. y que el pompidou no le gusta nada de nada. y que como no me venga el lunes con un pin nuevo para su nevera que me mata. que me deshereda y que la hija de la bailarina rusa se quedará huérfana. sin clara saskia. cuando cuelgo el teléfono es la una y veinte de la madrugada. cuánto azúcar.

may dijo
una rectoral, hummm. me encanta ese nombre. pues estudialo, no? yo haría las camas y los desayunos...la leche frita siempre ha sido un clásico en mi casa.
2 Abril 2008 | 11:09 AM