la antonia (casa)
entonces yo despedía a todo el mundo en la puerta. un poco muerta de frío. y para pasarlo juntaba mucho las piernas. como cuando quieres aguantar las ganas de hacer pis. intentaba darle otra vuelta más a mi chal de san petersburgo para aguantar mientras todo el mundo se iba marchando en los coches. adios, adios, adios. mientras, notaba el calor de dentro que se colaba en el frío de fuera. adios, adios. cerraba la puerta de doble hoja. ya estaba sola pero qué bien, no trabajaba. porque en los sueños no se trabaja, bueno al menos yo en los míos no trabajo nunca.
me sentaba en la mesa de la cocina, con el ule ya limpio. olía a leña a y los cigarrillos de todos. miraba las semillas de calas que me había regalado maría. "a ver si aquí se te dan tan bien como a mi en meiras", me dijo. porque maría tiene calas hasta en diciembre y yo la envidio mucho.
bueno al día siguiente intentaba plantar las calas en esos dos metros cuadrados que me había inventado de jardin. y me ponía a pensar mirando por una pequeña ventana de la cocina que era todo como quería. las cortinas de cuadros azules, el aparador, los platos de abuela., el suelo de madera blanco, el calor y el olor de leña...vivía en una casa pequeñita, cerca de la casa de mi abuela. una casa que se llamaba "la antonia". y se llenaba de toda la gente que quiero. como el otro día mi comedor que al final volvió a estar muy sueco, sueco de bergman. estuvimos muy apretaditos. pero cuanto más apretaditos mejor. y hacía sol. y hacía borrachera. y hacía falta gente que faltaba, aunque estaba. porque, soy una puta sentimental, la gente a la que quiero la llevo siempre conmigo. como la medalla de antonia. y aquí estamos en un nuevo año.


alejandrita dijo
Qué bonito sueño, guapa.
Feliz año nuevo. Por muchos años nuevos acompañados de los que faltan.
Un besazo!!
3 Enero 2008 | 01:36 PM