descalzándome poco a poco
estos días las letras se me han puesto en huelga. un poco. están ahí pero no quieren salir. la excusa, el calor, el ajetreo al que las someto últimamente. también quieren vacaciones. yo creo que les va a dar algo ahí metidas, sin salir de la cabeza...tan apretaditas. pero justo hoy cuando las voy a echar, va y empieza a llover. pero estoy preparada. unas buenas botas de agua, el paraguas de la tía nora y a contar. a contar que el domingo fue el cumpleaños de antonia. 92. cuando llegamos a la parte de la canción que dice y que cumplas muchos más, ella casi grita: no no no. como cuando a alguien le pones un postre después de un empacho. por favor más años no. y yo no sé si quiero más años para ella o no. pero no quiero contar cosas tristes. pero la verdad es que tampoco me salen alegres. estoy lenta. espesa como el azúcar cuando se queda en el fondo del café. aunque yo nunca le echo azúcar al café. lo rico del café es lo amargo. ahora podría decir eso de si amargo para qué dulce y si dulce para qué amargo. o una cosa o la otra. hoy no estoy para grises. pero tampoco sé si estoy para blancos o para negros. la culpa es de las letras que se han acostumbrado a estar todo el día vagueando, a quedarse a la sombra de la voz. a dejarse estar. son días de playa que no me gustan porque el calor estorba y el agua sucia no alivia. y los pensamientos se hinchan dolorosamente como los pies de antonia. por eso hay que descalzarlos y dejar que toquen el suelo. que sientan el frío de estar sobre tierra firme. al pensar en suelos me doy cuenta de que pie y pensamiento son iguales. todo el día encerrados. ahora tacones, ahora bailarinas, ahora botas, ahora calcetines, ahora sandalias. todo el día tapados. pues eso, que quiero descalzarme la cabeza.



Miss Calamar dijo
Me pasas parecido, las palabras también se me han puesto en huelga... y yo también quiero descalzarme la cabeza! Felicidades a Antonia.
1 Agosto 2007 | 09:32 AM