mis cinco maridos
de verdad que no sé por qué no puedo parar de volver a la infancia.
menudo rodeo para regresar: parar de volver¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
a teresa le encanta concluir. es buena haciéndolo. muy buena. un día concluyó así, más o menos: "...es porque la infancia la asocias a algo sin tensión, sin responsabilidad..."
creo que lo que quería decir es que salgo pitando de mi madurez de postín hacía una niñez auténtica, como muchas niñeces y feliz. muy muy muy feliz. aunque a veces también era una niña triste. pasaban cosas que a veces me daban pena. unos reyes en los que me trajeron cinco muñecos pero mis padres se pasaron la mañana enfadados. otros reyes, también, en que mi padre tuvo un accidente de tráfico. o lo de montse ysu madre enferma con la lavadora estropeada. o bueno, cosas de la vida.
los sábados por la mañana eran lo mejor. más incluso que los viernes por la tarde. ese día mi madre iba a la peluquería. aunque mi madre no decía voy a la peluqueria. decía voy a rosamari. yo también iba a rosamari. a peinarme. algo absoltuamente incomprensible. mi pelo siempre fue y sigue siéndolo extrafino y extraliso. no hay nada que hacerle a no ser mirarlo o acariciarlo, digo yo, claro.
pero rosamari era un hacha. me hacía la rosca. que consistía en peinarme todo el pelo para un lado y meterme debajo de ese secador-avión tan gracioso. cuando ese lado estaba seco, pues repetía la misma operación pero al revés. mi pelo, por supuesto, salía igual de fino pero mareado y vapuleado.
la frase de mi madre era siempre la misma: "mira yo me voy a teñir que tengo una raíz....a la niña hazle la rosca" yo creo que el motivo de meter mi cabeza debajo de aquel jumbo era hacerme callar un poco. pero a mi me podían las ganas de cháchara. "rosamari, apura que hoy tengo prisa que tengo a mis maridos esperando para hacerles la comida". (risas de toda la peluquería y yo feliz con semejante audiotorio tan agradecido). pero cuántos maridos tienes?, preguntaba alguien. cinco, decía siempre yo.
y eso que en realidad mi número es el tres...no sé.
rosamari dejó la ciudad y la peluquería. no he vuelto a hacerme la rosca y por supuesto nunca tengo prisa por cocinar.
no tengo 5 maridos. y hoy he pensado, que sólo he tenido un novio. al que he querido mucho. muchísimo. al que sigo queriendo y de repente me entran ganas de llorar. y de vomitar, como a mi pelo de cinco años. un novio al que le acabo de mandar un mensaje diciéndole, hola mario, que tal estás? un beso grande.
un novio que no me contesta. y un estómago que me está apretando mucho. mierda.
Fernando dijo
Ten buen dia.
20 Junio 2007 | 10:43 AM