montse, su madre y la lavadora
hay días en los que hasta los semáforos te duelen. o en los que un cordón desatado te hace el mismo efecto que un corte con la maquinilla de afeitar en las piernas. hay días en los que sólo te alegras si llueve a cántaros como ayer. días en los que lo peor que te puede hacer el sol es salir. y no pasa nada.uno de los primeros sentimientos de tristeza-electrodoméstisca fue en primero de egebé. era lunes y todas llevábamos nuestros mandilones rosas y a rayas blancos limpios y dobladitos de mamá. montse no. la señorita caridad la hizo levantarse y explicar delante de todas por qué venía a pelo con el uniforme. montse llevaba unos zapatos muy feos, como ortopédicos. es que mi madre está enferma y no puede poner la lavadora. tuve tantas ganas de llorar. y tanto miedo. como era un colegio de monjas ese día recé. por favor que mi madre no se ponga enferma y que siga poniendo la lavadora. y sí. mi madre todavía sigue poniendo la lavadora.
d dijo
Desde nenos somos egoistas por natureza
30 Abril 2007 | 01:52 PM